Con un canto a los campos se despide el Festival

Con un canto a los campos se despide el Festival

  • En la velada se entregó el Reconocimiento al Mérito Cultural a la Casa de la Décima de Mayabeque. Foto del autor
    En la velada se entregó el Reconocimiento al Mérito Cultural a la Casa de la Décima de Mayabeque. Foto del autor
  • Varias poetas visitantes leyeron sus poesías, entre ellas, la colombiana Mary Grueso, muy aclamada por el público cubano. Foto del autor.
    Varias poetas visitantes leyeron sus poesías, entre ellas, la colombiana Mary Grueso, muy aclamada por el público cubano. Foto del autor.

El canto a nuestros campos, de pertinaz lírica, concluyó las actividades del XXII Festival Internacional de Poesía de La Habana, acontecido en la Casa de la Décima de la provincia Mayabeque.

Inspirador de las más auténticas expresiones, entre ellas la décima, es el campesinado muestra fehaciente de una de las manifestaciones más populares de la oralidad en nuestro país: la décima, segmento —junto al de las más legítimas de nuestras tradiciones— al que estuvo dedicado esta edición.

Esos hombres de campo celebran el día a día en variadas formas del canto campestre registradas en nuestra tradición —punto cubano, tonadas, seguidillas, pies forzados, contra-lecturas, improvisación, entre otras—, destacadas magistralmente en esta fiesta del verso improvisado.

Frente a la enseña nacional, la bandera de la estrella solitaria y de la virtud, por la cual se derramó sangre patriota y se gestó nuestra tierra, varias compañías infantiles de canto y danza, pertenecientes a los talleres de la Casa de la Décima del territorio, renovaron y validaron su compromiso con la tradición y el relevo generacional de la misma.

El grupo Son y punto, integrado por jóvenes, demostró que está seguro ese relevo, a la vez la calidad de la enseñanza artística de la zona. Otro tanto lo hacía la agrupación danzaria Renacer. Fue emotivo ver a dos niños de seis años inmersos en una controversia o ver bailar un grupo de pequeñinas varias danzas tradicionales.

En la velada se entregó el Reconocimiento al Mérito Cultural a la institución mencionada. Orlando Laguardia, presidente de dicho centro, recibió de manos de Virgilio López Lemus, poeta y ensayista, defensor a ultranzas de la décima; Ramón Batista, presidente de la Casa de la Décima de Las Tunas; y el poeta Karel Leyva, coordinador del Festival de Poesía de La Habana, el documento que lo acredita como tal.

Varias poetas visitantes, asistentes a esta fiesta del verso, leyeron sus poesías junto a poetas repentistas que hicieron una contra-lectura de las mismas. Entre las poetisas estuvieron: Rita Dove, de E.U.; Verónica Aranda, de España; la muy aclamada por el público cubano Mary Grueso, Colombia; y la poeta nicaragüense Ericka Picado, quien pidió paz por su país, envuelto en una desidia de opositores al gobierno democrático de esa nación.