Para salvar el río Guaso

Para salvar el río Guaso

  • Foto Jorge Núñez, Presidente de la Uneac en Guantánamo
    Foto Jorge Núñez, Presidente de la Uneac en Guantánamo

Lo sucedido el sábado último en el Parque La Caoba, a orillas del río Guaso, fue una incursión de amor a esa comunidad periurbana de Guantánamo y una lección de vida: no hay peor freno, que dejar para luego lo que se puede hacer hoy mismo.

Antes de las 9 de la mañana, ya los trabajadores de Recursos Hidráulicos, Acueductos y otras entidades, habían eliminado el enorme vertedero que se extendía durante mucho tiempo como un collar a lo largo de la calle paralela al río, hasta el Puente de San Justo. El problema estaba a la vista de todos.

Entonces sobrevino la pregunta acompañada por la acción, ¿podría la cultura salvar el Guaso, o se trataba de una utopía del bailarín, coreógrafo y director de la compañía danzaria Médula? La idea encontró inmediato y efectivo respaldo de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en la provincia y apareció todo lo necesario: grúas, equipos especializados y voluntad. Había que hacerlo y se hizo.

Significativa fue la presencia de funcionarios del gobierno, la dirección de cultura, la ciencia y proyectos comunitarios provenientes de los consejos populares; el Ismaelillo, de Los Cocos (integrado por niños guardianes del medio ambiente), los peques que impactaron con sus graffitis sobre el asfalto, las obras pictóricas METÁFORAS DE URGENCIA del maestro Ernesto Cuesta, colocadas a modo de tendedera… Precisamente limpiar el río y velar permanentemente por la integridad del ecosistema constituye uno de esos apremios, entre otras razones por el cercano aniversario 150 de la Villa del Saltadero, el 1ro de diciembre.

Foto Jorge Núñez, Presidente de la Uneac en Guantánamo

Hubo también durante el festival para sanear el río, una pasarela: prendas de vestir, hechas con materiales reciclados. Bellísimas voces de la comarca sorprendieron a los que iban de paso y a los convidados, quienes continuaron en ese espacio de alegría y frescura casi hasta el mediodía, bajo la sombra de las tres caobas, cultivadas con el amor colectivo donde antes no había ninguna y el sol rajaba las piedras.

La Universidad de Guantánamo, con generaciones diferentes de profesores, estudiantes y graduados, habló con pasión y orgullo del río y del origen taíno de la palabra Guaso, sabiendo de antemano que Guantánamo, significa de hecho en lengua aborigen «tierra entre ríos», ya que la ciudad está cruzada por el Jaibo, el Bano y el emblemático Guaso.

Mientras tomaba fotos, la arquitecta Zulma Ojeda, Jefa del Grupo para el Desarrollo de la Ciudad, probablemente recordó aquellos tiempos en que la primera caoba crecía más por los ojos tiernos del vecindario que por su normal desarrollo. Por eso cree en la posibilidad de hacer sostenible el proyecto y lograr de conjunto, nuevos cambios, en la que fuera estigmatizada como zona de tolerancia antes de 1959, cuando marines norteamericanos de servicio en la Base Naval, visitaban allí prostíbulos en sus días de franco. Dignificar un barrio es defenderlo de todo lo nocivo ayer, hoy, mañana y ese aliento purificador forma parte del proyecto de educación ambiental entre manos.

Insuperable fue la animación del actor Ury Rodríguez, por fresca, precisa y amigable con esa comunidad, comprometida a ser atalaya ante los que pretendan como hasta ahora, llegar desde cualquier parte y arrojar desperdicios entre las viviendas y el torrente. La Caoba ya sabe lo que es sentirse libre de basura, respirar aire puro y ver el río, sin que montículos de escombros tapen su imagen.

Médula fue más allá del performance. Los integrantes del multipremiado proyecto artístico, compartieron in situ su poesía por un entono sano y saludable, por la identidad nacional y contra el bloqueo y cantó lo mismo el fotógrafo, que la bailarina… ¿Quién ha visto un tocororo con la bala en pecho? coreaban, mientras el público conmovido, captó y asumió el mensaje de la canción todo el tiempo.

Foto Jorge Núñez, Presidente de la Uneac en Guantánamo

El cierre del encuentro a orillas del Guaso, correspondió al Changüí Guantánamo, agrupación nominada al Grammy Latino, con José Cuenca Sosa al lado, quien notificó la presencia mensual en lo sucesivo, del movimiento changuisero en La Caoba, garante de que la gente volverá a bailar a pleno día, y para que no se enfríe ni se apague la llama prendida por la UNEAC, como apoyo a la idea de Yoel González, uno de sus miembros. Y donde la UNEAC pone la mirada, siempre hay resultado, por su prestigio y poder de convocatoria.

Unir para salvar, salvar para tener…y tener para compartir el río Guaso, que es más que un nombre o una cuenca de prioritaria conservación; es la ciudad misma, esa que tanto uno añora cuando está lejos de Guantánamo.