Marilyn Bobes y Malena Salazar: dos miradas diferentes a la literatura

Marilyn Bobes y Malena Salazar: dos miradas diferentes a la literatura

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: Escritores, sala Villena, arder en el agua
  • Los asistentes a la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, disfrutaron de una amena charla donde ambas escritoras hablaron de sus experiencias. Foto: Ernesto Brallan
    Los asistentes a la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, disfrutaron de una amena charla donde ambas escritoras hablaron de sus experiencias. Foto: Ernesto Brallan

El pasado viernes 8 de junio, a las 4:00 p.m. el espacio ¿Cómo arder en el agua?, recibió a Marilyn Bobes y a Malena Salazar: escritoras que suman a esta confluencia, dos miradas diferentes a la literatura. Eric Flores, como anfitrión, dio la bienvenida a un encuentro, que se ha convertido en reunión habitual entre autores de diversas generaciones y el público que participa de la conversación.

Los asistentes a la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), disfrutaron de una amena charla donde ambas escritoras hablaron de sus experiencias, motivaciones, criterios y anhelos ante la literatura.

Marilyn Bobes, quien posee una amplia trayectoria como poeta y narradora, comenzó leyendo varios poemas de un cuaderno inédito, confesó que “después de tanto tiempo sin escribir poesía, fue un libro que salió de corrido”. Al referirse a sus primeras lecturas literarias, mencionó a César Vallejo como un referente importante de sus textos poéticos iniciales, impulso necesario que la motivó en su carrera como escritora.

Malena Salazar, por su parte, siempre se sintió más inclinada por el género fantástico y de ciencia ficción, y mencionó —como algunas lecturas de su infancia— a clásicos de la literatura para niños y jóvenes como el libro La noche de Excilia Saldaña; El Cochero Azul de Dora Alonso y Harry Potter de J. K. Rowling: un libro que —según comentó— le “encendió la chispa de la escritura”.

Al referirse al espacio —dedicado al cuento— que mantiene, desde hace varios años, en la sección El Tintero del Periódico Juventud Rebelde, Marilyn Bobes habló de las satisfacciones que esto le ha brindado, ya que por sus manos han pasado cuentos excelentes de escritores que, en su opinión, seguirán creciendo en madurez literaria. También se refirió a las dificultades que ha tenido que enfrentar, sobre todo por el espacio de la sección —menos de cuatro cuartillas—, para mantener vivo un lugar donde los autores puedan interactuar con el público de manera inmediata.

Al referirse a los certámenes literarios y al poder jerarquizador de los mismos, tanto Malena como Marilyn estuvieron de acuerdo en que los concursantes merecen que los miembros del jurado lean sus obras como muestra de respeto a su trabajo y como una manera también de actuar con justicia en los dictámenes. “El escritor que piense que, porque ha ganado uno o muchos premios, ya es un consagrado —concluyó Marilyn— mejor que ponga la pluma al lado y no escriba más, porque realmente así no se llega a ninguna parte”.

Una vez más, el público participó del debate: amigos, lectores, escritores, periodistas, interesados en compartir una tarde de reflexiones acerca de la literatura y las múltiples miradas de quienes la hacen día a día.