La UNEAC en defensa de los valores de la música cubana

La UNEAC en defensa de los valores de la música cubana

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Escénicos, Festival Internacional Danzón Habana
  • En esta edición, el evento se dedica a los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Veracruz.
    En esta edición, el evento se dedica a los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Veracruz.

Desde este 21 y hasta el 25 de junio, se desarrolla en distintos espacios el Festival Internacional Danzón Habana, evento organizado desde la Asociación de Músicos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) con el fin de sostener viva la tradición de un género que es propio de nuestra cultura.

Esta aspiración se concreta con el aporte de creadores como Miguel Barnet, presidente de la UNEAC y quien es Presidente de Honor del Festival, junto a los miembros de la presidencia de la Asociación de Músicos, como el maestro Guido López-Gavilán, y el maestro José Loyola Fernández, como fundador y presidente del mismo.

Igualmente se suman a este empeño Johannes García, Vicepresidente Primero y la trovadora Marta Campos y Rey Montesinos, también miembros del ejecutivo de esta Asociación.

Son también parte del comité organizador los directores Miguel Patterson y José Ramón Artigas, junto a la musicóloga Alicia Valdés, quien lleva de la mano la realización del Coloquio Internacional Danzón Habana, que tiene lugar durante estos días en el Centro Hispanoamericano de Cultura.

En esta edición, el evento se dedica a los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Veracruz y también será un momento oportuno para rendirle tributo a Dámaso Pérez Prado en el centenario de su natalicio.

Como se ha dicho en el programa del evento, lo fundamental de que un evento de esta naturaleza se realice en este contexto está relacionado con el hecho de que, tiene lugar en un contexto muy favorable, donde cada vez con mayor intensidad se proyecta la presencia de este género músico-danzario, mediante la aparición de nuevos eventos de este tipo en el país, como el Festival Faílde, en Matanzas y el Barbarito Diez, en Las Tunas.

Es también un incentivo la apertura de espacios bailables permanentes en salones emblemáticos, tanto en la capital como en el interior del país, donde se conserva la presencia del danzón y sus modalidades, entre los que merece la pena destacar: el Salón Benny Moré de La Tropical, la Casa de Cultura (Unión Fraternal) de La Habana Vieja, el Círculo Social (antiguo Liceo) de Madruga o el Salón Minerva de Cienfuegos.

Con todos estos estímulos espirituales y existenciales abordamos nuevamente en el Festival, las tareas que se derivan de esta apasionante aventura cultural.

Aventura que significa tomar algunos espacios de la ciudad y extenderse hacia otros lugares, donde por estos días, se mueve al compás del baile del danzón.