José Martí y los acontecimientos de 1898

José Martí y los acontecimientos de 1898

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José Martí, Centro de Estudios Martianos
  • El evento resultó un espacio para volver sobre nuestra historia. Foto tomada de Agencia Cubana de Noticias
    El evento resultó un espacio para volver sobre nuestra historia. Foto tomada de Agencia Cubana de Noticias

"(...) Ni ¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas sobre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles?", destacó nuestro Héroe Nacional José Martí, en su ensayo Nuestra América, el 30 de enero de 1891, y en qué momentos más relevantes para elevar su obra redentora si no son los actuales en que se cierne, con más fuerza y alevosía que nunca, las aspiraciones de expansión, militarismo y de ímpetu necolonial en todos sus órdenes —incluso el diplomático—, de un Imperio? Aspiraciones cuyos antecedentes fueron abordados durante tres días de debates en el Coloquio Internacional José Martí y los acontecimientos de 1898, por parte de académicos cubanos, latinoamericanos y estadounidenses en la sede habanera del Centro de Estudios Martianos (CEM).

"A partir del Diez de Octubre de 1868 se libró una batalla titánica de treinta años contra el poder opresor hispano, cuando la Metrópoli concentró todas sus energías para evitar el logro de la independencia y soberanía de la Isla (...) Fue escenario también nuestra Patria de la primera guerra imperialista en 1898 y, por consiguiente, del ascenso de los Estados Unidos de Norteamérica a potencia mundial. Aunque trató de frenar el proceso independentista cubano no pudo controlarlo pues surgió la Generación del Centenario y el Moncada (...) y aunque el acoso imperial prosigue desde hace cinco décadas contra nuestro país, el pueblo cubano, la Nación cubana continúa enfrentando desde hace más de 150 años las banderas de su soberanía e independencia, y manteniendo una indestructible resistencia".

Así expresó la doctora Ana Sánchez Collazo, directora del CEM al realizar las conclusiones del citado evento, para rememorar seguidamente que:

"Varias veces le escuché decir a nuestro inolvidable doctor Armando Hart Dávalos que Varela y Luz nos enseñaron a pensar; José Martí, a actuar y Fidel a luchar y vencer. Todo el aporte del patrimonio cultural cubano, de nuestra unión de pensar y actuar para vencer resulta cada vez más importante y necesario para enfrentar los problemas económicos, políticos, ideológicos y culturales actuales (...) Debemos continuar actuando con el pensamiento de Martí, de su discípulo más consecuente el Líder de la Revolución Fidel Castro y de sus seguidores de hoy. Así haremos realidad aquel pensamiento de El Maestro escrito en carta inconclusa, el 18 de Mayo de 1895, cuando expresó: “Sé desaparecer, pero no desaparecería mi pensamiento".

Asimismo y, a consideración personal, capítulo aparte merecen algunas de las ponencias expuestas. Entre ellas, la del doctor Pedro Pablo Rodríguez López, Premio Nacional de Ciencias Sociales, quien se refirió al diseño y preparación por Martí de su vasto plan liberador (1888-1889), y su ascenso al liderazgo del movimiento patriótico cubano (...) Ya para esa época el Apóstol es visionario de que el peligro mayor de nuestra América provenía del Norte (...) Algunos de sus documentos escritos durante aquellos años permiten apreciar cuán peligroso resultaba el vecino norteño, cuáles podrían ser sus procedimientos para apoderarse de Cuba y hasta qué punto resultó útil y eficaz para su conocimiento su examen realizado sobre la Guerra de los Diez Años.

Otras ponencias sobresalientes fueron la titulada José Martí, el 98 y la república en ciernes, de la doctora María Caridad Pacheco, y José Martí: la arquitectura política y moral de la república imperial, a cargo del profesor Jorge Juan Lozano Ros, ambos, investigadores del CEM.

El contexto del evento resultó propicio también para la presentación de dos libros. Uno, La vigilia perpetua (segunda edición, ampliada), de la doctora Marlene Vázquez; y otro, La tesorería del Partido Revolucionario Cubano (PRC), del connotado investigador Ibrahim Hidalgo Paz.