El silencio no es total en la plástica en Guantánamo

El silencio no es total en la plástica en Guantánamo

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IX Congreso UNEAC, Proceso Asambleario del IX Congreso, Guantánamo, : Plásticos
  • Los miembros de esta filial de la UNEAC en Guantánamo, desde su asamblea, se sumaron a la discusión de la vida cultural cubana. Foto del autor
    Los miembros de esta filial de la UNEAC en Guantánamo, desde su asamblea, se sumaron a la discusión de la vida cultural cubana. Foto del autor

Al celebrarse el pasado lunes 11 la Asamblea de Miembros de la Filial de Artistas de la Plástica en Guantánamo, continuó en esta provincia el proceso hacia el IX congreso de la UNEAC, que comenzó el pasado mes de septiembre con la constitución de la Comisión Organizadora Provincial.

Este segundo momento del Congreso en la provincia contempla las asambleas de miembros de las filiales, es decir, las estructuras en las que se agrupan los integrantes de esta organización por especialidades artísticas; durante el pasado mes de enero se reunieron los miembros de las filiales de artes escénicas y escritores y ahora en febrero, se realizó la asamblea de miembros de la filial de artistas de la plásticas, momento importante, toda vez que estas asambleas constituyen el momento del congreso para esos artistas…

Los temas abordados por los miembros de esta filial cubren un espectro amplio que va de las dificultades que hoy se presentan a la hora de conseguir los materiales especializados para la producción artística —y que constituye un aspecto determinante en el carácter y presencia de esa producción en el contexto—, sin descontar todo lo relacionado con el todavía inexistente mercado del arte y cómo este desde sus múltiples expresiones influye en el crecimiento o no del gusto estético popular; hasta la arquitectura doméstica y los caminos por los que hoy transita, muy alejados en su generalidad de una real expresión contemporánea y sí plagados de ignorancia y mal gusto que a semejanza de un virus todo lo copa.

De lo particular a lo general se abordaron aspectos como la necesidad del coleccionismo institucional, el estado y funcionamiento de la galerías del territorio, la formación de nuevos estudiantes de las especialidades plásticas en las escuelas territoriales y el trabajo que deben desarrollar los instructores de arte de la especialidad de plástica, junto a los graduados de la academia provincial que están vinculados laboralmente al sistema de casas de la cultura en el territorio de la provincia, con la que contribuyan a la formación elemental de los estudiantes para que puedan acceder a los estudios de nivel medio de esa especialidad como necesidad imperiosa para garantizar la pervivencia de la producción plástica a largo plazo en el territorio. Y a propósito de la escuela, llamaron la atención al fenómeno de las “marcas” entre los estudiantes de primaria, suerte de falso status dado por el tipo de ropa o atributos como mochilas y calzados y las marcas que usan algunos estudiantes como signos distintivos y diferenciadores. Un asunto que desde lo social se le debe de prestar mucha atención.

El tema más discutido fue el estado el Zoológico de Piedras. Esa importante galería a cielo abierto que no es solo un interesante lugar turístico, sino el importante reservorio de una obra monumental que traspasa cualquier clasificación. Así se habló de la preservación de esas obras, -cerca de 400 esculturas de muy diversos tamaños, realizadas en piedra caliza  y situadas en un ambiente donde prima la humedad´;  del cuidado de las piezas por parte de los visitantes, de la higiene de toda el área, dada la presencia de instalaciones gastronómicas en la cercanía y también como esas entidades que existen gracias al Zoológico de Piedras, tienen la obligación de contribuir a su preservación, mantenimiento y cuidado.

A pesar de que las artes plásticas no resultan la manifestación destacada de otros momentos, de que en ocasiones la corroe la desmotivación por razones artísticas y extra artísticas, los miembros de esta filial de la UNEAC en Guantánamo, desde su asamblea se sumaron a la discusión de la vida cultural cubana y su incidencia hacia lo social, en clara demostración de que el silencio no es ni total ni absoluto.

Por Jorge Núñez Motes