Del disfrute en la fotografía nace la aprehensión

Del disfrute en la fotografía nace la aprehensión

¿La fotografía ha sido subestimada? ¿La fotografía es un arte? ¿Miedo a captar imágenes? y la incomprensión del proceso fotográfico, constituyeron temas o preguntas que se originaron en Camagüey en un encuentro con el joven artista habanero del lente Víctor Manuel Cervantes Blanco, egresado de las Ciencias de la Educación.

A Cervantes le apasiona intercambiar sus conocimientos de fotografía con creadores de la isla y de otras partes del mundo vía online. Imparte conferencias, aporta ideas novedosas y desarrolla encuentros presenciales sin pretender que represente una clase universitaria sino una conversación amistosa entre profesionales y aficionados.

En Camagüey exploró, por primera vez, sobre un proyecto que denominó V de Viñeta, sobre la incursión a la fotografía para nuevos artistas y aficionados. Acercamiento a la filosofía del trabajo fotográfico.

Se conversó entorno al lenguaje fotográfico, qué expresar a través de la imagen. Indagó también sobre la democratización del arte de tomar fotos con el desarrollo de las nuevas tecnologías por lo que muchos tienen acceso a una cámara o un celular.

Consideró que esa posibilidad origina un gran problema, aunque es incuestionable que todos tenemos derecho a aprender, pero que “sea tan fácil que las personas creen que hacer fotografías es fácil, se confunde habilidad con accesibilidad, cuando esta última no tiene nada que ver con la habilidad que se desarrolla dentro del proceso fotográfico.

Hacer fotografía se requiere de dominio de la técnica, saber componer, leer, estudiar y dominar aspectos esenciales de las artes plásticas para complementar el trabajo fotográfico.

«No pocos –afirmó— olvidan ese proceso y transcurrido diez años están literalmente en el mismo punto que cuando comenzaron, sin haber evolucionado en algún sentido, porque no tienen una línea clara, un mensaje claro.¡Triste: porque han subestimado el proceso fotográfico! Entre más claro comuniquen con la fotografía, más claro serán entendidos por el receptor.

«Cuando refiero a hacer fotografía no quiero decir al instante de tomar fotos, sino además, a asumir un proyecto personal, un discurso sólido y consolidado, con un mensaje claro para no desperdiciar tiempo, porque fotografía no es solo salir a la calle y captar imágenes, sino sentarse, estudiar y analizar qué me gusta, qué descubro para crear un discurso, sin neblinas difusas entre lo que se quiere decir y lo que se observa. ¡Eso es hacer fotografía!».

Precisó que encontrar un mensaje o factor comunicativo en la fotografía es un proceso lento, porque obviamente nadie nace sabiendo lo que quiere decir y hacer como artista e insistió que la fotografía la conforman tres aspectos importantes: el proceso, el lenguaje y la función estética y comunicativa.

Todos –afirmó— están sujetos a las leyes del proceso, hay que disfrutar del proceso, porque todo forma parte de ese proceso, porque contiene un mensaje explícito y cada mensaje tiene una función dentro del rol que cumple; estética y comunicativamente, recalcó.

Defendió que la fotografía es una manifestación del arte y el arte es una manifestación de la comunicación. Instó a disfrutar del arte de tomar fotos, meditar, captar imágenes para uno y después de uno para el mundo. «Si en ese proceso no se encuentra la filosofía y el flujo de trabajo, es imposible que se aprenda. Del disfrute nace la aprehensión».